Oriol Junqueras, ¿un hombre sin pasado?

Carles Enric
5 min

Cuando uno intenta bucear en el pasado de Oriol Junqueras encuentra silencio. Sabemos lo que explica como un mantra en todas sus biografías. Nació en el barrio de Sant Andreu, Barcelona, en 1969. Hijo de catedrático de instituto y enfermera. A los 2 años, se fue a vivir a Sant Vicenç dels Horts (Barcelona), aunque pasaba largas temporadas en Castellbell i el Vilar (Barcelona). Estudió en el Liceo italiano, donde cursó toda la educación obligatoria. El vicepresidente de la Generalitat, y, seguramente, próximo presidente, parece que no existía antes de su licenciatura, en 1996, en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). 

Como nací en el mismo año que Oriol, 1969, mi primera duda es por qué comencé la carrera en 1987, y el vicepresidente, mínimo, en 1991. Son cuatro años de diferencia que bien podrían cubrirse con sus estudios en económicas citados en algunas fuentes --al menos hemos de reconocer que no miente como Puigdemont con su falsa licenciatura--. O por qué no pasó por el Servicio Militar, tan habitual en la época. Sin información al respecto, ciertamente lo dudamos. Parece más bien que se libró por algunos buenos oficios. La época tenía lo que tenía. A diferencia de su jefe de prensa, Sergi Sol, preso por insumiso a finales de los 80, Oriol no parece que tuviera tales prioridades.

No piensen, pero, que insinúo que el vicepresidente Oriol se libró por ser de buena familia o por contactos. Eso lo han pensado ustedes, amables lectores. Soy de buen pensamiento. Por ejemplo, la historia sobre que entró en el Liceo italiano gracias a una monjitas que casi le recogieron del campo me enternece. Ya sabemos que en el Liceo francés o italiano se dedican a recoger buenos chicos del campo para darles educación. En todo caso, un gran mérito, no al alcance de todas las familias, en los años 70 trasladarse de Sant Vicenç dels Horts a Barcelona para estudiar cada día.

Junqueras no debería avergonzarse de su pasado y explicar que ser nieto de burgués, educado en buenos colegios de pago, no es una deshonra en Cataluña

Pero volvamos al pasado. Como recuerda Oriol, su infancia la marcó Castellbell i el Vilar. Origen de la familia por parte de padre --por cierto, candidato aún como final de lista de ERC en las últimas elecciones--. Aunque suena también enternecedor, esa infancia entre almendros y olivos tuvo sus orígenes, unos abuelos de apellido Saladrigas, que no son unos desconocidos en la zona. Tampoco en Barcelona. Obviamente, nada que alegar a un origen burgués familiar. Todos tenemos nuestro pasado.

Aunque quizás, pero, sí sorprende esa manía de algunos políticos de olvidar que su vida ha sido más fácil que la de sus vecinos. Supongo que no todos nos hemos cruzado con unas monjitas en los campos del Baix Llobregat en los 70, como si aquello fuera Vietnam, o no todos nuestros padres han tenido la suerte de estudiar una carrera en los duros años 50, cuando el hambre azotaba más de un hogar. Quizás no todos somos tan afortunados. O, peor quizás, mejor algunos creemos que la vida se gana a base de esfuerzo y no de regalos.

Oriol Junqueras tuvo un pasado como todos. Pero no un pasado de esfuerzo como quiere componer en su biografía oficial. No todos disponíamos a finales de los 80 de propiedades con título, aunque fueran menores bajo tierra. No todos nos movemos en unos círculos cerrados donde no entra ni el aire. Quizás, Junqueras no debería avergonzarse de su pasado y explicar que ser nieto de burgués, educado en buenos colegios de pago, no es una deshonra en Cataluña. Quizás, eso sí, la deshonra es esconderlo pensando que así será mejor visto por sus votantes.

Por cierto habrá segunda parte...

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.

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tobermory 18/03/2017 - 11:16h
Pues a fe mía que nos place esta primera parte contratante de la segunda parte, que esperamos al punto los lectores con impaciencia expectante. Las andanzas estudiantiles de Oriol Junqueras transcurren entre brumas tan espesas que, más que mediterráneas e italianazantes, semblan ser puré de guisantes de Sant Vicenç dels Horts, y ríanse vuesas mercedes de los de la capital de la pérfida Albión. Un saludo cordial.
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