Mentiras, idiomas y baja autoestima de Puigdemont

Carles Enric
4 min

Cuando descubrimos a los pocos días de su nombramiento que el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, mentía en su currículum vitae diciendo que era licenciado en filología, pensábamos que su afición a la imaginación se había extinguido. Estos días, con el viaje a Estados Unidos hemos confirmado una de las comidillas de su corro de la patata en Palau: el supuesto "inglés fluido" del president es más bien de andar por casa.

Curioso porque hace unos días ridiculizaba al presidente Rajoy por su incapacidad ante una pregunta en inglés de la BBC. Ahora, ante la sorpresa de muchos, vemos que Puigdemont es incapaz ni de mal leer una conferencia en inglés preparada por su equipo. Ya sospechábamos sobre sus idiomas cuando en una de las pocas entrevistas en una televisión norteamericana respondía en castellano. Sí, ese idioma que tampoco parece muy claro que domine. No olvidemos que igual que no ser licenciado no es un pecado, no dominar inglés tampoco es un crimen. Pero mentir sí lo es para un político. Aunque, encima, mentir doblemente, como Puigdemont, es ya más una carencia, una clara baja autoestima. Porque además Puigdemont aumentaba sus cargos conforme inventaba más su currículum.

¿Cuánta gente nacida en 1962 (55 años), sin estudios y sin idiomas, cobra un sueldo de más de 110.000 euros más gastos en Cataluña?

Sólo hay que pasear por el diario Ara, uno de esos que viven de la subvención, el día de su nombramiento como president, para leer frases como "el futur president parla, de fet, anglès i francès amb fluïdesa". Por cierto, el equipo de Ara podía dignarse en cambiar dicho artículo --se llama rectificar-- porque aún aparece en él que Puigdemont "es va llicenciar en filologia catalana". Quizás entre tanta ayuda pública han obviado que, antes que cazasubvenciones, son periodistas.

Dicho lo cual, ya nada sorprende en la farándula del personaje y sus acérrimos. Mentir, engañar, viajar a sueldo del erario público para leer un texto que seguramente ni entiende. Todo vale para mantenerse en el cargo. Como hemos dicho por activa y pasiva, ese ha sido el gran problema de la carrera independentista. Vendieron que era algo para todos y, con los meses y los años, se ha confirmado que todo el invento estaba creado para perpetuar a unos vulgares personajes en el cobro de dinero público. No hay más historia.

Preguntémonos en voz alta: ¿cuánta gente nacida en 1962 (55 años), sin estudios y sin idiomas, cobra un sueldo de más de 110.000 euros más gastos en Cataluña? La simple respuesta da idea del pésimo servicio al independentismo de base social que han querido vender individuos como Puigdemont. Ya mintió una vez con la carrera, también con los idiomas, ¿cuántas más mentiras esconde?. Lo que seguro que no puede esconder más es que una actitud así sólo se puede explicar desde una muy baja autoestima. ¡Preocupante, president!

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.

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tobermory 01/04/2017 - 13:56h
Vaya por delante que allá cada cual con sus cosillas en la intimidad y tal, pero cuando a un individuo de la especie humana le apuntan con el dedo (son legión entre la clase política), y Mas si el dedazo es de un Mesías por parte de Padre y muy Señor mio, para ser conductor de primera junto al de los monises, y para levitar por esos mundos fabulosos en nombre de todos los catalanes, el repentinamente digitalizado tiene dos opciones: o esforzarse personalmente para ponerse a la altura de la honorabilitat que se les supone de entrada a los presidentes, aprendiendo con modestia y con tiempo (él va a jopo tendido) de sus cosas de presidente y de las de todos los catalanes sin excepciones (que no es tarea fácil), y un curso intensivo de castellano-inglés, inglés-castellano, o inevitablemente dará el cante de rudo mocetón provinciano que va de sobrao, metido en camisa de once varas y con unos zapatones que le vienen grandes unas seis tallas Mas o menos.
tobermory 01/04/2017 - 14:35h
Lo malo de todo esto es que aunque él se lo tome personalmente a cuchufleta y a cada choque con la realidad responda con media sonrisa de comadreja (que es un animal muy noble y muy de su familia), y actúe como si de perdidos al río y para lo que me queda de convento ahí va esa ración de bolos internacionales anunciadas a bombo y platillo en los medios subvencionados, que ya están tardando en reconocer que el President está en pelotas, supongo que porque no quieren pasar por niños que se toman a chufla las cosas de la patria. ¡Allons enfants de la Patrie, leñe!. Y lo peor es el descenso moral a los infiernos del ser por estar presididos temporalmente por un President así. Tan fanaticón como garrulo. En los calendarios de las repúblicas independientes de los españoles sin distinción de lugar de origen, pero más si han nacido o vivimos aquí, no hay semana en la que no haya un día de San Alipori. Saludos.
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