El lamentable incidente del 'procés'

Carles Enric
4 min

En cualquier situación extrema siempre debe haber un lamentable incidente que provoque un salto hacia adelante. En el caso de Cataluña, en el procés, no va a ser una excepción. Como avanza la CUP, la violencia debe llegar para posicionar a los dudosos. Triste realidad pero algunos ya lo están esperando.

En el caso de la extinta Yugoslavia, fue un incidente en una zona boscosa. Aquí desconocemos aún por dónde irán los tiros, nunca mejor dicho. Quizás un incidente entre Guardia Civil y Mossos d'Esquadra, quizás un hecho violento de algún elemento subversivo en busca de notoriedad. En todo caso, cualquier incidente, en estas fechas, puede traer unas consecuencias muy graves. Unas consecuencias que nadie puede calcular.

Porque el tema al final, por desgracia, va de buscar excusas para justificar las acciones vomitivas de algunos individuos que no sólo se han creído representantes del pueblo de Cataluña sino que, peor, se han creído que ellos son todo el pueblo de Cataluña. Esos que se han adueñado de la realidad de un territorio y que buscarán cualquier excusa, cualquier incidente, cualquier situación para simplemente poder acometer el máximo de sus atrocidades sin miedo a depurar responsabilidades.

Algunos catalanes buscan un incidente no para salvar Cataluña sino para salvarse ellos mismos

Al final, la independencia es el único camino de algunos para evitar la cárcel por las tropelías efectuadas durante tantos años. Y para avanzar por ese camino les importan poco el sufrimiento de unos o, peor, la muerte de otros. Viven bien con su estatus, en una gran familia, y creen que Cataluña es su hogar exclusivo, su territorio feudal. No cejarán en mantener sus principios y serán capaces de crear cualquier nueva excusa para no abandonar su estatus.

El lamentable incidente que algunos ya visionan en su mentes perversas debe ser lo suficientemente grave como para que los medios afines lo eleven a la categoría de ofensa al pueblo de Cataluña. Desde ese momento, cualquier interpretación de lo que pueda pasar se aleja de un análisis racional. Nadie unos días antes del tema boscoso en la antigua Yugoslavia pensó cómo acabarían las cosas. Las malas personas incuban odios hasta que deben salir. Demasiados odios, demasiados rencores, en una clase política vulgar que ve que es su única salida para sobrevivir al procés.

Quién le iba a decir a Carles Puigdemont, un simple bachiller, que un día podría tener una página en la historia. Aunque simplemente la de destructor de Cataluña. Es el fin de los mediocres. Luchar por algo para lo que no sólo no están cualificados, sino para lo que ni los votos pueden sostener su escasa lucidez. Algunos catalanes buscan un incidente no para salvar Cataluña sino para salvarse ellos mismos. Desconocen, por simple ineptitud, que eso sería el fin de muchas cosas. Sería el fin de la tranquilidad y de cientos de años de convivencia.

Artículos anteriores
¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.

¿Quiere hacer un comentario?