Hacia la independencia con funcionarios pero sin empresas

Carles Enric
4 min

No hay que ser un brillante analista para saber que la economía de un país depende del vigor de sus empresas. Tampoco hay que ser un genio de la geografía para imaginar que la mayoría de empresas en Cataluña están ubicadas en la denominada Área Metropolitana de Barcelona.

Quizás hay que saber un poco más para conocer que, en muchas zonas del interior, el principal generador de empleo son las administraciones públicas. En un buen número de municipios interiores, las empresas ni están ni se las espera. Como referencia, el último censo del Registro Mercantil publicado, con datos de 2016. De las 92 sociedades anónimas constituidas en Cataluña, solo 7 lo fueron en las provincias de Girona, Lleida y Tarragona. Cero, como curiosidad, en Lleida.

En las comarcas y provincias con más votos independentistas, hay menos empresas

Datos contrapuestos a la distribución territorial de los votos en las últimas elecciones. Recordemos, las primeras donde un mínimo de dos fuerza políticas (JxSí y la CUP) manifestaron una clara intención de apostar por la independencia​. En las comarcas y provincias con más votos independentistas, hay menos empresas. Por su parte, donde hay más empresas, y por lo tanto más directivos y socios, es donde hay menos querencia a la independencia.

Datos, no opiniones. La constatación es que no existe una asociación de empresarios seria --no hablamos de chiringuitos de cuatro-- con una apuesta clara y uniforme por la independencia. De hecho, más allá de alguna expresión pública de Grifols, ninguna gran empresa apuesta por ese camino. A pesar de que ello sea una satisfacción para la CUP, es un grave problema. Sin empresas no hay independencia.

Si la base social de la independencia son los funcionarios y aquellos con una dependencia de lo público, deberían saber que sus sueldos, sus beneficios, no vienen del aire. Vienen de algo tan sencillo como empresarios que generan empleo y riqueza. Decir esto es de perogrullo. Pero, claro, un partido que alardeo de ser business friendly se ha puesto en manos de un public friendly como Carles Puigdemont. Han perdido hasta el norte en eso. Alguien sin experiencia, sin currículum, sin pasado en la empresa. Un perfecto vividor de lo público. Por cierto, otro dato, no una opinión.

Y eso al final es un problema. Hablar actualmente de huida de empresas de Cataluña será un cuento infantil en comparación con lo que podría pasar con una hipotética independencia o una situación conflictiva en las calles. La seguridad jurídica que demandan las empresas no es sólo una palabra bonita, sino una realidad para favorecer un crecimiento estable. Algo que cualquiera debería saber con sólo un mínimo de experiencia en la vida. Tristemente, y esto es nuevamente otro dato y no una opinión, es algo que falta a una clase política independentista que lo máximo que suman son años esperando un sueldo público.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.

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m.a. 04/06/2017 - 04:24h
Chupópteros desde la cuna, infancia protegida, escuela concertada, mejor en centro católico, carrera inútil y fácil - filología catalana por ejemplo - oposición o no.. funcionario de primera en algún chollo chanchullo de las innumerables administraciones de la CA...y ahí me las den todas ¡Viva la Independencia!
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