El tonto útil en Cataluña

Carles Enric
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Aunque algunos no lo sepan, la expresión “tonto útil” tiene sus orígenes en la primera época del comunismo en la extinta Unión Soviética. Según parece, fue una expresión usada ya por Lenin en referencia a los simpatizantes de la URSS en los países occidentales, y su creencia sobre la reciprocidad en la adhesión del régimen hacia ellos.

La triste realidad era que simplemente eran utilizados y manipulados, siempre a sus espaldas, entre sonrisas, desdén y cierta vergüenza ajena.

Cataluña no es la URSS pero algunos catalanes podrían pasar perfectamente por aquellos comunistas que explicaban en la lejanía un país de las maravillas mientras llenaban sus bolsillos con prebendas y algún que otro billete. A su vera, quienes realmente mandaban hacían circunloquios sobre cómo mantenerse en el poder. De todos es sabido que los comunistas de verdad duraron poco en el juego. La ortodoxia, la fidelidad sustituyeron en pocos años cualquier atisbo de una ideología que en su concepción emanaba ciertos aires renovadores.

Forcadell no está hecha para el martirio. Sabe que no forma parte de la casta catalana que le puso un sueldo sin saber que sería sacrificada

Los tiempos han cambiado y los cambios sociales son más rápidos. Lo que antes tardó casi 70 años en desaparecer ahora lo hace en apenas unos años. El proceso es el mismo. Idea, revolución, calle, poder y, finalmente, caída. Los líderes aupados por la calle tienen la capacidad de gestión inocuamente administrada como su capacidad de liderazgo. Es decir, grito, ordeno y mando. Ante un problema, huyen, se refugian en las palabras, y en el mejor de los casos lloran en soledad.

Hoy hemos tenido el mejor ejemplo del ostracismo adonde lleva la calle. La otrora líder popular Carme Forcadell ha balbuceado entre tartamudeos, quizás por expresarse en castellano, ante algo tan elemental para cualquier ciudadano como incumplir la ley. Su grito, ordeno, mando no vale en un juzgado. Sus ideas, revoluciones, calle o poder no paran su caída ante la ley. Forcadell no está hecha para el martirio. Sabe que no forma parte de la casta catalana que le puso un sueldo sin saber que sería sacrificada.

Que alguien como Forcadell acabe pululando por los juzgados es el mejor síntoma que el procés ha muerto

Ella ha sido la tonta útil del procés. Sin comunistas, sin soviéticos, simplemente sin conocimientos. Cuando la ambición pica a una puerta debe saber medir cuál es la fuerza de su picada. Cuando alguien cree mover medio millón, o un millón, debe saber por qué ha sido. No debe asumirlos como propios cuando a duras penas un par de centenares vienen el día de su inmolación. Forcadell no movió a nadie. Los medios, las familias que generaron el procés sí movieron a esa gente. Y ahora ellos han decidido no mojarse más en estas aguas cada vez más oscuras.

Sinceramente, que alguien como Forcadell acabe pululando por los juzgados es el mejor síntoma que el procés ha muerto. Hace tiempo, meses, que lo decimos. Y la muerte será dura. Los radicales no quieren abandonar su lugar de placer de estos años. E insistirán, día tras día, en abrazar cualquier acción reponedora de la situación pasada. Por suerte serán ya actos baldíos. Cataluña volverá a la normalidad. Porque al final quien vota es la gente, y las familias sólo ponen dinero. Sus tontos útiles eran demasiado tontos para generar más entusiasmo. La historia del auge y la caída de Carme Forcadell será explicada en la historia como la vez en que Cataluña quiso emular al comunismo una vez éste había abandonado el resto de la faz de la tierra.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.

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