"¿Qué coño es la UDEF?"

Manuel Trallero
5 min

En el ambiente reinaba un aire casi vacacional, no en vano hoy era la última sesión hasta el viernes de la próxima semana. Un respiro. Tras la indigesta jornada de ayer con la comparecencia de testigos de la ralea de Colom y Camps, todo parecía indicar que hoy reinaría una vuelta a la calma y que el desarrollo de juicio, como el curso de los grandes ríos tras los movidos rápidos y las abruptas cascadas, llegaba ahora la placidez de los amplios meandros. La declaración como testigo del inspector jefe de un grupo de la UDEF, inmortalizada por Jordi Pujol en una cadena de televisión con la pregunta que da título a estas líneas, ha acabado por remover las aguas.

El mando policial, autor de sendos informes, ha empezado por explicar los intrincados vericuetos por los cuales tuvo de desenvolverse, previo mandato judicial, para darse de bruces con unos cheques al portador almacenados en algún polígono industrial que habían sido cobrados por ventanilla sin la identificación preceptiva de la persona que recibía el efectivo, vulnerando la legislación entonces vigente y las normas de la propia Caixa Catalunya, la principal entidad con la que operaba el Palau, cuyo presidente Antoni Serra Ramoneda era miembro de la Fundación. Y su sucesor a partir de 2005 sería Narcís Serra, encausado por su gestión.

La conclusión del inspector de la UDEF ha sido demoledora: "Estoy completamente seguro de que Ferrovial financió a Convergència a través del Palau". Se puede decir más alto, pero desde luego no más claro

El inspector ha detallado pormenorizadamente los ya conocidos métodos gracias a los cuales la aportación de Ferrovial al Palau se convertía por arte de birlibirloque en dinero que éste entregaba a la Fundación Trias Fargas o pagaba facturas de empresas que trabajaban para Convergència. Nada nuevo salvo que el partido también cobraba de la primera por servicios facilitados o por préstamos ficticios. A estas alturas ya nada parece impresionar en la sala, todo tiene aire de déjà vu, y uno se pregunta cómo el fallecido empresario Leopoldo Rodés, patrón de la fundación, pudo tildar el método como fruto de una "imaginación admirable", o cómo Montserrat Tura, siendo miembro del Gobierno catalán, calificó a Millet y Montull de "delincuentes muy sofisticados". La conclusión del policía ha sido demoledora: "Estoy completamente seguro de que Ferrovial financió a Convergència a través del Palau". Se puede decir más alto, pero desde luego no más claro.

En su turno, las defensas de ambos perjudicados han tratado de hacerle la manicura al funcionario. Se trata de viejos conocidos. Son como aquellos tenistas rivales que se van encontrando a lo largo de la temporada en todos los grandes premios del circuito (léase aquí, en todos los grandes juicios por corrupción). Saben cada uno los puntos débiles del contrario y han salido como un golpe de revés los supuestos papeles apócrifos de la UDEF mientras sobrevolaba la sala la sombra alargada de fantasma de las cloacas del Estado, la Operación Cataluña o los pendrive aparecidos por los cajones... o si había remirado o no las contraprestaciones, o que si aquí faltaba una coma. Ha sido un esfuerzo meritorio de los señores letrados Javier Melero --por el partido-- y Cristóbal Martell --por la constructora-- de subir a rematar el último córner. Pero, a pesar de demostrar casta y bravura en sus arremetidas, se ha ido apoderando de los presentes la sensación de que todo el pescado está ya vendido. Hacer una Convergència numantina es no querer reconocer que dos más dos suman cuatro, lo diga Fraga Iribarne o lo diga la UDEF.

Esto precisamente ha venido a demostrarnos el señor Viloca, sucesor del señor Osàcar al frente de las finanzas del partido, encausado en el caso 3% que lleva el juzgado de El Vendrell. Todas las entradas de dinero del partido son legales, del resto no se acuerda por falta de "memoria histórica". Y nunca mejor dicho lo de "histórica".

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¿Quién es... Manuel Trallero?
Manuel Trallero

Ex periodista y ex casi todo lo demás. Tengo una edad ímproba, ¡incluso me acuerdo de que Franco murió en la cama! Eché artículos en 'La Vanguardia' hasta que me cansé. Hice un libro junto con Josep Guixá sobre Carmen Broto y otro solito sobre el (mal) llamado 'caso Palau'. Ambos tuvieron un éxito descriptible. Preparo una biografía de Jordi Pujol. En fútbol voy con el Liverpool, me gusta Schubert, odio los restaurantes, mi ídolo fue Cassius Clay y leo libros de historia en lugar de ver a Josep Cuní y a Pilar Rahola.

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