El fiscal coge el fusil y hace... puf

Manuel Trallero
4 min

Hoy, con menos concurrencia de plumillas, hemos dado cumplida cuenta de la segunda jornada de la vista que bien podríamos calificar del día de la chapuza. Tiene su cosa que, mientras Barcelona es la sede del Mobile World Congress, al mismo tiempo, a poca distancia del lugar de su celebración, una funcionaria de la administración de justicia llama a las defensas y a sus defendidos a voz en grito como en mis tiempos del servicio militar, hace más de medio siglo. Y eso que la cosa ha empezado bien e incluso funcionaban los altavoces de la sala, todo un avance.

Era el turno para que las acusaciones, y de forma muy particular la fiscalía, dijeran la suya. La verdad es que el señor Sánchez Ulled ha empezado con un discurso bien trabado, apuntando maneras y desbrozando con cierta rapidez y contundencia los argumentos de las defensas. Iba directo a por Ferrovial y a por "una formación política" que a ninguno de los reunidos se nos ha escapado que se trataba de Convergència. Estaba claro que salíamos de safari, en busca de caza de mayor y que los presentes asistirían embelesados a un duelo entre dos espadas del foro, el letrado Martell, abogado de la beautiful people y el ministerio público. Tenía todos los ingredientes de las grandes películas de Hollywood y del "no hay más preguntas señoría" con rubia adosada. Estaba servido un match apasionante entre un duro fajador como el fiscal y un fino estilista como el letrado, entre la sobriedad cartesiana y el barroquismo tocapelotas.

Sánchez Ulled se mete en un jardín de mucho cuidado a costa de las peripecias del CD con el volcado de los ordenadores del Palau

Cuando la discursiva parecía que le iba la mar de bien, se ha metido en un jardín de mucho cuidado. Ha empezado por no saber si un CD se había volcado o se había copiado. Un CD copiado o volcado de los ordenadores del Palau, que entregado a unos peritos estos hacen una copia de seguridad, pero la copia de seguridad no se puede abrir, entonces van los Mossos d'Esquadra y tratan de recuperarlo pero no lo consiguen, y se hace una copia notarial, en donde aparecen archivos de más y otros en cambio no están. Entonces resulta que el CD está rayado, como un disco de vinilo con canciones de Adamo de mis guateques... y el señor fiscal llega a la brillante conclusión de que "no sabemos qué pasó" aunque, eso sí, "no se produjo la supuesta ruptura de la cadena de custodia", que a mí me recuerda a "la cadena de frío" de los langostinos de Navidad. Aunque no le he visto, me imagino que al letrado Martell le han tenido que bajar de la lámpara porque en ese CD están --o así parece-- los pagos de Ferrovial al Palau. Su cliente.

Ni siquiera a Millet le ha funcionado los auriculares inalámbricos para poder escuchar lo que se decía y su propio ha ido arriba y abajo hasta que se ha dado por vencido. En el receso, Montull de pie y Millet sentado parecía que más que hablar se confesaban. Un mal siglo lo tiene cualquiera.

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¿Quién es... Manuel Trallero?
Manuel Trallero

Ex periodista y ex casi todo lo demás. Tengo una edad ímproba, ¡incluso me acuerdo de que Franco murió en la cama! Eché artículos en 'La Vanguardia' hasta que me cansé. Hice un libro junto con Josep Guixá sobre Carmen Broto y otro solito sobre el (mal) llamado 'caso Palau'. Ambos tuvieron un éxito descriptible. Preparo una biografía de Jordi Pujol. En fútbol voy con el Liverpool, me gusta Schubert, odio los restaurantes, mi ídolo fue Cassius Clay y leo libros de historia en lugar de ver a Josep Cuní y a Pilar Rahola.

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