Aclaración de sentencia

Ignacio Vidal-Folch
3 min

Los esfuerzos, ímprobos y confesos, de Artur Mas, alias el Astut, para "engañar al Estado con astucia" se diría que han sido baldíos, a juzgar por la sentencia emitida ayer por el TSJC. No han dado el resultado apetecido. Parece que el Estado, saliendo de su sopor, ha advertido las triquiñuelas de los golpistas y les ha dado un primer tirón de orejas: para el jefe, dos años de inhabilitación, una multa de 36.500 euros y pago de la parte alícuota de las costas del proceso; para dos de sus cómplices, penas aún más leves.

El Astut debe de sentirse conmovido por la magnanimidad del tribunal, aunque cabe la sospecha de que, en la cuantía de la multa --que no debe preocuparle, de esas cosas ya se encargará el tesorero del PDECat--, el 3 por delante parezca una alusión al famoso 3%; si así fuera, se podría hablar de befa y encarnizamiento.

¿Es eso todo? La gente del común se pregunta si la inhabilitación afecta también a las prerrogativas pro futuro de las que goza el Astut como expresidente de la Generalitat: honorarios, oficina en el Palau Robert, chófer, secretaria, coche oficial, en fin, los medios de personal y materiales adscritos no como agradecimiento por los servicios prestados, ni como premio de una tómbola, sino para seguir ejerciendo las funciones protocolarias y de otro tipo que pueda realizar como expresidente, y que según la ley son revocables "si ya no concurren las condiciones de honorabilidad necesarias, en caso de condena penal firme".

La gente del común se pregunta si la inhabilitación afecta también a las prerrogativas pro futuro de las que goza el Astut como expresidente de la Generalitat

Hay base legal, sostienen algunos entre la gente del común, para despojar al Astut de todas esas prerrogativas (que, dicho sea de paso, son francamente exageradas y merecen un debate, aún en los casos en que a diferencia de éste sigan concurriendo las "condiciones de honorabilidad necesarias").

Ya que la sentencia no dice nada sobre este extremo, una de las partes, sea la acusación o el fiscal, debería solicitar una aclaración sobre los efectos de la sentencia.

En mi humilde opinión, despojar al Astut de esas herramientas y de las posibilidades que le proporcionan para seguir enredando sería para todos un gran alivio. Aunque reconozco que también sería cruel, sería reducirlo a la nada.

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¿Quién es... Ignacio Vidal-Folch?
Ignacio Vidal-Folch

Por desgracia nací huérfano, ya que mis padres fueron aplastados por un aerolito un par de años antes de que yo naciese. Esta tragedia me obligó a formarme como autodidacta. De joven lavé platos en el Soho, fuí maquinista en un ballenero, croupier en un casino, músico callejero en la estación Sebastopol del metro de París, y dí tres veces la vuelta al mundo como inspector de hoteles para la cadena Savoy. Enriquecido por tantas experiencias volví a Barcelona, donde he publicado varias novelas y libros de relatos y colaboro con el diario Papel y las revistas Tiempo, Jot Down y otras.

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tobermory 14/03/2017 - 12:05h
Me llena de orgullo y satisfacción (no se donde lo habré oído) que te hagas la pregunta del millón sobre las prerrogativas que el estado español le otorga como expresident de la Generalitat, creo que con carácter vitalililicio. Y si una inhabilitación firme no las convertiría ipso facto en vulgares “dádivas” al reo con poco o ningún fundamento ni racional ni jurídico. Como mucho, una manifestación más de la grandeza del estado de derecho con los políticos que nos representan. La lástima es que la grandeza no lo sea también con la gente del común y más con los que las pasan canutas. Un asunto a debatir por el pueblo soberano y por nuestros representantes públicos, que son los que se las otorgan a si mismos mediante las leyes aprobadas en los parlamentos. En mi humilde opinión de lego en derecho, yo diría que si hay fundamento para retirarle las prerrogativas. Y si no las hay ya estarían tardando los jueces encargados del asunto en crear jurisprudencia.
tobermory 14/03/2017 - 12:37h
Odia el delito y compadece al delincuente (Concepción Arenal dixit). En mi humildísima opinión sería un pelín cruel reducirlo a la nada. Eso duele, y Mas a los mesías que son muy suyos y de su ego. Pero algunos de los del común, como existencialistas autodidactas que somos (y no solo de bolsillo, que son legión innumerable), rebuscando en el cajón de Sartre encontramos que a todo ser humano de corpore insepulto siempre nos queda la opción entre el ser y la nada. Y ahí lo tengo claribó, que opte por el ser (y a poder ser, un poquito mas decente) y deje la nada donde estaba y de dar la matraca day after day, que parece que es lo único que sabe hacer el condenado. Y si sale cruz y es nada, que se apunte a un cursillo de Zen básico para dummies en los Alpes suizos, p.ej. y que medite entre el todo de las imponentes montañas nevadas y la nada de las banderas suizas al viento. Y además estará muy fresquito de cara al verano. Por mi que no quede.
tobermory 14/03/2017 - 13:23h
PD Ooops!. Con las puñeteras prisas ya se me olvidaba darte las gracias y a CG, aunque solo sea en nombre de la parte infinitesimal (pero alícuota) de los comunes que represento, más o menos dignamente, desde que tengo uso de razón y pude votar en aquellas elecciones memorables del 15 de junio del 77 del siglo pasado que viví en Cádiz. Pero eso es harina de otro contar. Y como aquí somos cuatro gatos como quien dice, je ne sais pas si mi colega de comentarios Antoni Ferret se habrá liado, o no, con la sentencia de Mas, o je n’en sais rien, moi!, en cualquier caso un saludo cordial también para él. Saludos.
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