Nuevos modelos económicos para una nueva era digital

Me llama la atención, y poderosamente, que de la misma forma que el público presiona a la empresa para que se transforme y se adapte a la era digital, con esa misma energía opina y construye sobre modelos antiguos.

Bill Gates puso “patas arriba” las redes sociales y a la prensa cuando pidió que los robots paguen impuestos para sustituir las cuotas de los trabajadores que ya no ocupen sus puestos de trabajo. Muchos han compartido el mensaje, y sin pensarlo dos veces han mostrado su apoyo, al fin y al cabo, se trata de Bill Gates, lamentablemente sin entender lo que ha dicho.

El hecho es que el robot es una pieza de hardware, como si fuera un martillo, lo que en realidad habilita el robot es la inteligencia artificial, o sea el software. Por lo tanto, intentar definir cómo hacer pagar la cuota de autónomo a un software es además de complicado y enrevesado, innecesario.

Lo importante es situarnos en la época en la que estamos viviendo. Si queremos entender la Transformación Digital es importante que entendamos lo que está pasando y lo que está por venir.

Por ejemplo, más preocupante que el posible empleo del robot, es la forma de facturación y tributación que hacen empresas como Apple, Amazon, Google, Facebook y el mismo Microsoft (quizá te viene a la cabeza alguna asociación entre Bill Gates y Microsoft). Son las mayores empresas del mundo, las que más facturan. Sin embargo, de España se llevan todo, construyen poco y lo operan con un mínimo de empleados. Deberíamos entender mejor el comercio electrónico, y escribir reglas más apropiadas a la realidad.

¿Lo importante es la tasa o el humano?

Bill Gates se equivoca, y también Donald Trump. El actual presidente de los Estados Unidos está defendiendo los empleos de camareros, constructores, operadores de fábricas, y baristas; es normal, los negocios que posee y entiende son hoteles y resorts.

La revolución industrial quedó en el pasado. Podríamos decir que estamos en una época pos revolución industrial. En realidad, como todos sabemos, estamos viviendo en el periodo de transición a la llamada Industria 4.0. Esto quiere decir que los modelos previos a la revolución industrial no tienen cabida hoy, y no tiene sentido enfocar una “actualización” de los modelos antiguos. Podrían servirnos como inspiración, pero poco más.

Lo que deberíamos estar debatiendo son nuevos modelos, como si estuviésemos empezando el país desde cero. Entender qué necesitamos para el bien común, y definir cómo contribuiremos y con cuánto. El gobierno no puede poner un impuesto al sol para sustituir el carbón, o un impuesto a una máquina para sustituir la cotización de un ciudadano, como si lo que importara es la cotización y no el ciudadano. Ahora me entiendes, hay una tercera dimensión, se hace referencia al impuesto, y éste pasa a ser el importante, sin preocuparnos por el empleado. Por otro lado, si esos ingresos se usan para proteger al empleado, entonces mala suerte para el que no sea sustituido.Este trabajador sí seguirá trabajando y cotizando mientas no exista un “robot inteligente” que le sustituya.

Yo encuentro más difícil llevar este mensaje a la clase política que formular los nuevos modelos. Al fin y al cabo, aunque los ciudadanos (votantes) nos pongamos todos de acuerdo, el diputado no evaluará ninguna alternativa siempre y cuando su silla no la ocupe un robot, que en mi opinión, todos los que están bajo la llamada “disciplina de partido” son los más fáciles de sustituir, un brazo mecánico que presione un botón se programa en un periquete.  

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