Estados Unidos cambia su imagen corporativa

Cuando una empresa decide re-ubicarse u orientarse a nuevos mercados, suele cambiar su imagen corporativa. Es el resultado de un largo trabajo del equipo directivo con la ayuda de una agencia externa.

Este cambio de imagen suele concretarse en un nuevo logo o en su rediseño. Pero en ocasiones, la agencia propone a un famoso o famosa que preste su imagen para asociar sus valores a los de la compañía. Pongamos un ejemplo sencillo: George Clooney presta su imagen a una importante empresa de café en cápsulas, y en los anuncios se presenta como un hombre maduro, guapo, seductor y con sentido del humor para transmitir que cualquiera puede adquirir las elegantes, exclusivas y caras cápsulas de café.

Ahora imagínese que usted es el responsable de marketing de esta empresa de café encapsulado, le informan que George Clooney no renueva y debe sustituirlo. Así que llama a la misma agencia que le sugirió a George hace años y a otra que le propondrá otro candidato. Les explica lo que quiere y ambas vuelven con dos propuestas completamente diferentes; pero ninguna de las dos le gusta. Sin embargo, no tiene tiempo y debe decidir, sabiendo que escoja la que escoja, generará controversia. Y de repente, usted escoge a la otra agencia que le ha propuesto a Silvester Stallone: hombre blanco, mayor, recauchutado, violento e incomprensible al hablar. La empresa de café en cápsulas le estaría diciendo a sus clientes que el café aporta cafeína y que es solamente para hombres hechos a sí mismos.

Así que, todo el mundo le preguntaría: ¿qué ha pasado?

Y usted solamente podría explicar que la agencia que le había sugerido a George hace 8 años, ahora le había propuesto a Montserrat Caballé: una mujer mayor, blanca, altiva y con un largo historial; y viendo el resultado del anuncio de la lotería de Navidad de hace un par de años, se decantó por Silvester Stallone.

Pues esto es exactamente lo que ha pasado en Estados Unidos. Frente a un inevitable cambio de imagen corporativa, mantiene su logo -la bandera-; pero la ciudadanía ha decidido cambiar a “su famoso”. Los últimos 8 años, Estados Unidos nos mostró a un hombre joven, de color, guapo, casado con una mujer inteligente, buen orador y preocupado por valores sociales. Estados Unidos nos decía que era un país moderno, abierto a todos los mercados, menos bélico y más preocupado por el bienestar de los más indefensos.

Y de repente, Estados Unidos se ha decantado por un hombre mayor, blanco, teñido, casado con una mujer mucho más joven, orador agresivo y con ideas contradictorias. Estados Unidos nos está diciendo que se ha vuelto conservador, se va a centrar en un único mercado -el suyo-, y va a ser beligerante con todos sus competidores.

Así que todo el mundo se pregunta, ¿qué ha pasado?

Pues la ciudadanía americana solamente puede decir que la agencia que presentó a Barack Obama, el partido demócrata, había presentado una mujer mayor, blanca, altiva y con un largo historial en la política: Hillary Clinton. Y viendo su historial de derrotas, la ciudadanía se ha decantado por un ganador: Donald Trump.

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