Sofia, la capital de Bulgaria, es una ciudad dura en Invierno. Cuando uno llega a su principal aeropuerto imagina que no será un viaje fácil. La primera pista fue la persona que atiende su oficina de turismo, incapaz de levantar la mirada de la revista mientras, con cara de circunstancias, indicaba dónde debíamos coger el 'shuttle' para cambiar de terminal. La verdad, en comparación con la imagen de las taquilleras del metro que dedican su tiempo, literalmente, a hacer punto de cruz mientras despachan los billetes, nada parecía extraño.

Seguramente la antigua y destartalada terminal donde aterriza el vuelo de RyanAir merecería una atención mayor por parte de las autoridades del país. Bulgaria no es una nación para el turista, pero quizás esa es su gracia. Desde allí, un intercambio entre terminales ciertamente apretado en un bus minúsculo donde maletas y pasajeros deben hacer malabarismos para, literalmente, encogerse en sus escasos asientos. Luego, un metro cómodo y económico hacia el centro de la capital bulgara. 

Mapa zona centro de Sofia

Mapa centro Sofia en Bulgaria / Mapasmurales.es

Llegar a Sofia convierte todo en extraño. Uno duda incluso de si está en Europa o ha salido del continente. La sonrisa no parece el gesto fácil más propio de los búlgaros. Aunque bien es cierto que con el rigor del invierno todo es más triste. El frío, la nieve, todo un campo abonado para todo menos las alegrías.

En contraposición, sorprende la calle principal de Sofia, el bulevar Vitosha. Repleto de terrazas en búsqueda del sol. A diferencia de otras ciudades de clima frío, Sofia no dispone de una tupida vida subterránea, y la gente, de día o de noche, busca la luz. En ciertos días es difícil elegir un espacio entre las estufas de gas y los espacios reducidos, pero da un cierto ambiente amigable disponer de ese espacio tan abierto.

Terrazas en Invierno del Bulevar Vitosha en Sofia

Uno se preguntará pero, ¿qué hay más que ver en Sofia?. Si aguantan bien el frío invernal pueden pasear hasta la catedral o las ruinas de la ciudad romana, denominada Serdika.

Que ver en Sofia Bulgaria

Serdika es el nombre, por cierto, de la principal estación de metro en el centro de la ciudad. Allí no deben olvidar pasar, y mejor aún dormir, en el clásico y monumental Hotel Balkan. Una reminiscencia del pasado que debería recibir algún repaso en sus instalaciones, pero que todavía impone.

Sofia da para pocas anécdotas. Alguna vinoteca céntrica con un muy buen gusto europeo.

Tienda degustacion vinos en Sofia cerca Vitosha

Comida económica de todo tipo. Alguna sonrisa despistada de algún camarero. Una ciudad donde el turismo es casi un molestia. Quizá por eso tiene ese encanto de ver una ciudad tal como es. No espere grandes monumentos, ni museos espectaculares, tampoco grandes espacios de ocio. Piense que es como salir de Europa estando en Europa, volver al pasado, en el s.XXI.

Aunque como no se olvidan de recordar los lugareños, lo más bonito de Sofia está fuera de Sofia. Desde sus montañas en Vitosha, a sus parques naturales e incluso sus estaciones de esquí. Quizás un segundo viaje permita ver que aquellos que buscan la luz en la capital disfrutan de su luminosidad en los alrededores. Lo dicho, piérdase por Sofia uno o dos días y tendrá suficiente para testear la ciudad.