En breve, el Mobile World Congress (MWC) de Barcelona ocupará titulares en prensa y televisión. Podemos avanzar que, como en todas las anteriores ediciones, la palabra final será "éxito". Como intentamos hacer en esta publicación, hay veces en que es bueno no sólo escuchar las notas oficiales sino leer entre líneas aquellos datos que se explican menos. Vamos pues a hacer un ejercicio sobre las cifras documentadas reales del Congreso. ¿ Es oro todo lo que reluce?

De la playa a la playa

Fue el año pasado el diario británico The Telegraph quién oportunamente comentaba algunos temas menos tecnológicos sobre el congreso en Barcelona. Una frase final, casi para la historia, definía el evento: ("Until 2006 it took place in Cannes, near the beach, but now it is held in the Fira Gran Via in Barcelona. Near the beach")

Hotel vela en la playa de Barcelona

Pero bajemos a los datos. Según diversos medios, el MWC genera entre un 10% y un 16% de la facturación anual de algunos hoteles. Imaginemos un hotel de 100 habitaciones con un precio medio de 100 euros. Un año tiene un máximo de ingresos --consideramos sólo el alojamiento-- de 10.000 euros por 365 días, lo que supone 3.650.000 euros.

Según el Gremio de Hoteles, la ocupación media anual en Barcelona es del 75%. Así, nuestro hotel ficticio debería ingresar en base a esa ocupación sobre 2.737.000 euros anuales. Si durante los cuatro días del MWC facturamos entre el 10% y el 16%, significaría entre 273.000 y 438.000 euros. Es decir, las habitaciones pasarían de 100 euros a un baremo de entre 273 y 438 euros. Teniendo en cuenta que la media de nuestro hotel es 100 euros, y que esa media incluye temporada alta como verano, se hace complicado ese brutal incremento. Esos hoteles sí hacen un claro negocio.

Más allá de los hoteles

Pero los hoteles no son los únicos beneficiados. Gracias a este congreso se dicen crear 13.000 empleos temporales y una contratación directa de 100.000 personas, vamos, casi una por visitante. Por lógica deberían ser en buena parte en los hoteles, ¿o no? Repasamos las encuestas mensuales sobre hoteles en Barcelona. En febrero, no sólo no suben los trabajadores en hoteles, sino que bajan. De los 100.000 directos, es obvio que no todos serán parados. Con una tasa de desempleo cercana al 18% y cerca de 700.000 parados, ese dato implicaría de por sí una bajada de casi tres puntos. Dato obviamente no reflejado en ninguna encuesta de población activa. ¿Curioso?

Por otro lado nos indican que la mayoría de los congresistas han venido por aire. Es cierto, en esos días habrá un incremento sustancial de vuelos privados, más de 200.

Aeropuerto de Barcelona con la luz matinal

Aunque si uno mira las estadísticas de afluencia de pasajeros, algo no cuadra. Observamos que el porcentaje de incremento o decrecimiento de febrero respecto al resto de meses es idéntico desde 1999. Febrero es realmente el peor mes turístico de Barcelona, y en general de cualquier ciudad europea. Y la influencia del MWC ha sido inapreciable. ¿Quizá los turistas que venían ese mes, espantados por los incrementos de precios hoteleros, han sido sustituidos por los congresistas?. Asistimos a una sustitución de personajes en la ciudad.

Otros negocios sí son más rentables

Las ferias ya no son lo que eran. Antes, el contacto, el saludo, la primera conversación. Ahora prima la fiesta, las juergas, por qué no el sexo y cómo no poner unas cifras bonitas para que cualquier organizador incauto pueda vender lo buen gestor que es. Eliminado un incremento sustancial en el factor hotel y el aéreo, quedan aún otras cifras. Sin apenas estadísticas, el congreso parece que siempre ha generado un importante aumento del negocio en los prostíbulos. Es obvio que el sexo vende en cualquier país. Barcelona no es una excepción. En todo caso, nada nuevo.

Lo mismo ocurre con cualquier feria con más presencia, como Alimentaria, con el doble de visitantes. Suman pues la prostitución, subvenciones millonarias públicas varias, exenciones fiscales para las empresas participantes (hasta del 35%) y, como decíamos la frase del diario The Telegraph  ("Until 2006 it took place in Cannes, near the beach, but now it is held in the Fira Gran Via in Barcelona. Near the beach"). Todo una combinación ganadora para la capital catalana.

Y con sólo eso, que no es poco, Barcelona tendrá más años el Congreso. Madrid no tiene playa. Como recordó además el director de la fiesta, John Hoffman, aunque no funcione el metro, como el año pasado, "la ciudad estará llena de gente que no puede llegar a Barcelona pero vendrá a disfrutar de la comida y el baile".

Para los más incautos. ¿El Mobile mueve dinero? Obviamente sí, pero al mismo nivel o incluso inferior que Alimentaria, Fitur o cualquier otra feria importante. Aunque, claro, la Mobile World sí se sabe vender, pese a que al final vaya de lo mismo: recoger dinero público, fiestas, algo de contenido y, sobre todo, salir en la televisión. Y al final, eso también es un gran negocio. Cuidad la imagen, es la gran estrategia del Congreso.