Sandro Rosell: "Sí, trabajé dos años para el Mundial de Qatar"

El expresidente del Barça explica ante la Guardia Civil que cobró 500.000 euros por unas gestiones que, aunque tarde, declaró al fisco

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Sandro Rosell: "Sí, trabajé dos años para el Mundial de Qatar"
17.07.2017 00:00 h.

Sandro Rosell sí quiso declarar ante la Guardia Civil y ante los especialistas de la UDEF el pasado día 24 de Mayo, horas después de ser detenido. El resto de los imputados no lo hicieron.

Su declaración, en presencia del letrado Pau Molins, pivotó sobre tres ejes fundamentales. En primer lugar, su relación con Qatar, que reconoció y cuantificó económicamente. En segundo lugar, se refirió a los casi 8 millones de euros que cobró en concepto de comisiones por la venta de los derechos audiovisuales de la selección de Brasil. Se trata de supuestas comisiones ilegales, según la policía, o de emolumentos por los trabajos de intermediación realizados, según Rosell.

Y, por último, se explayó en la controvertida venta de Bonus Sport a su amigo, el empresario libanés, Shahe Ohannessian; una venta que, según la fiscalía, no es más que una pantomima para camuflar y blanquear el dinero de aquellas comisiones. Para Rosell, la venta es trasparente y sus beneficios están convenientemente declarados. Vayamos por partes.

Trabajó para Qatar

En esta declaración policial, iniciada a las 13 horas del pasado día 24 de mayo en la comandancia de la Guardia Civil​, a la que ha tenido acceso Crónica Global, Rosell, "preguntado sobre cuál era su relación con la presentación de la candidatura de Qatar a la organización del Mundial de 2022, dice que él como persona física comenzó a desarrollar el plan estratégico juntamente con la empresa IMG (sociedad estadounidense) dos años antes de la adjudicación del mundial. Sus funciones eran reunirse con los directores de los proyectos del comité y elaborar un plan estratégico de actuación. Por los dos o tres años cobró unos 500.000 euros, según dice que consta en su declaración de la renta de 2010".

Rosell reconoce esa relación contractual y salarial con Qatar, e insiste en que la declaró de forma preceptiva pero no aporta documentos porque "toda la documentación de esos trabajos se encuentra en Qatar y el dicente --afirma la Guardia Civil--, no guarda copia de nada".

Comisiones de trabajo, sí 

En su declaración se refiere a las comisiones percibidas de la Confederación Brasileña de Fútbol. Justifica los millones de dólares cobrados en concepto de comisión "por la prestación de servicios de agencia que incluía ocuparse de que el partido en cuestión --de la selección brasileña-- se realizase. Las funciones eran negociar el contrato entre la empresa ISE --promotora-- y la Confederación Brasileña de Fútbol y, más tarde, trabajar y ocuparse de que el partido se realizara".

Rosell reconoce que las ganancias que obtuvo por esta intermediación (que, recalca, siempre se efectuó entre particulares) no las declaró inicialmente a la Agencia Tributaria Española: "No declaré esos ingresos en su momento pero en la inspección de Hacienda que realizaron en 2013, sobre los años fiscales, 2009, 2010 y 2011, presenté esas ganancias y tributé por ellas". La regularización total (patrimonio, ingresos y actividad financiera) le costó 1.400.000 euros.

De nuevo, Teixeira

Rosell hace constantes referencias a la empresa Uptrend, a cuyo nombre estaban inscritas las cuentas corrientes que fueron utilizadas para que Teixeira (expresidente de la CBF) ingresara en Andorra el grueso de su parte, cerca de 8 millones de dólares. Rosell dice que en alguna ocasión, con Teixeira, se han intercambiado préstamos personales, y que mantiene con él una amistad desde que le conoció por su cargo en Nike en 2006: "Actualmente nos comunicamos por whatsapp de vez en cuando y no hacemos negocios juntos".

Los policías preguntaron directamente a Rosell si sabía que Teixeira estaba siendo buscado por la justicia de EEUU, y respondió: "Lo he leído en internet. Pero no me consta que el señor Teixeira tenga ningún problema con la justicia o el fisco de Brasil".

Extrañas operaciones

Rosell, sin entrar en detalles, reconoció, a preguntas de los instructores, que en 2009 le regaló un millón de dólares a la hija pequeña de Teixeira, Antonia W.T.: "Lo hice por cuestiones estrictamente tributarias". También fue preguntado por la compra de dos locales en Río de Janeiro adquiridos por Rosell a la esposa de Teixeira, Ana Carolina Wigand. Ella lo había comprado por 25.000 dólares, Rosell y sus socios en la empresa Habitat (creada a tal efecto), Claudio Honigman y Andre Laporte, pagaron meses después casi un millón y medio de dólares.

Rosell reconoce esta operación durante su interrogatorio pero duda de esa diferencia de precios que sostiene la policía que, según declara, "dice no recordar". A la policía esa mecánica le suena a blanqueo de capitales.

Dinero por investigar

Sandro Rosell afirma que la venta de su empresa Bonus Sport Marketing (BSM) a su amigo Shahe Ohannessian por 13 millones de euros es totalmente transparente. "El precio lo marcó una due diligence y conviene recordar que BSM tenía un contrato en vigor con el gobierno qatarí para el proyecto Dreams. Fue una buena venta y una buena compra", según el expresidente del Barça que insiste en que "no se trató de una operación para maquillar dinero". La UDEF​ y la Guardia Civil opinan todo lo contario.

Por último, aunque la Guardia Civil sitúa el finiquito que cobró Rosell tras cancelar su relación con Nike en Brasil en 24 millones de dólares, el expresident del Barça, en su declaración policial, reconoce que, finalmente, se conformó con 12 millones dólares, un dinero que, en todo caso, "precisa ser investigado", según la UDEF.

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