¿Por qué las empresas contratan a 'influencers'?

Los nuevos formatos de las redes sociales permiten difundir un contenido que no se ve como una publicidad y que llega donde ésta no puede

6 min
Primer plano de un teléfono móvil, la plataforma de los influencers / CG
17.03.2017 00:00 h.

Las opiniones importan mucho. Por ello, cada vez son más las empresas que buscan a influencers para que éstos influyan sobre ciertas decisiones de su target, por ejemplo, a la hora de adquirir un producto o visitar una página web. El influencer es capaz de recabar opiniones y hacer que las personas pasen a la acción sobre un asunto concreto porque consiguen conectar con su audiencia.

Las marcas, a veces, tienen muchas dificultades para ser creíbles. “Lo que buscan con un influencer es generar una relación de confianza entre el posible consumidor y el influencer”, detalla el influencers marketing manager de Globally, Pelayo Santos.

Amplificar el mensaje

Los influencers aportan generación de contenido para que se perciba como contenido de marca de forma natural. Por ello, “las empresas tienen que tener sus objetivos muy claros para seleccionar qué tipo de influencer necesitan: un instagramer, un youtuber o bien un tuitero”, comenta Santos.

“Con un influencer una marca busca amplificar el mensaje porque el contenido es mucho más apetecible de consumir” y añade: “Desde Youtube se generan experiencias, más chulas y más originales, el valor es que es un contenido apetecible y no se ve como una publicidad”.

 

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Ahora bien, “cada vez más, están presentes en todas las redes sociales porque los instagramers ven que con Youtube se llega también a otro tipo de target, y permite conectar con el público y generar una relación mucho más cercana”, explica.

Los 'influencers' deciden

Anteriormente, las marcas contactaban directamente con los influencers para proponerles participar en alguna campaña. Sin embargo, la búsqueda de credibilidad por parte de las empresas y el auge de los influidores ha provocado una profesionalización del sector. Ahora, las agencias de comunicación trabajan con una red influencers y éstas les ponen en contacto con las marcas.

“Normalmente las agencias se ponen en contacto con nosotros para llevar a cabo las campañas, nos tienen bastante fichados”, comenta el periodista y youtuber Julen Hernandez, del canal de Youtube HolaJulen. Aunque no siempre colaboran con cualquier firma. “Me tiene que gustar el producto o servicio y ser afín tanto a mi como a mi público”, expone Belena Gaynor, y Omai, del canal de Youtube OMGlobalNews, añade: “Soy vegetariano y he rechazado alguna vez participar en campañas de comida con carne y también algunas colaboraciones por ideología si es radicalmente opuesta a lo que yo pienso”.

“La audiencia que haces tú son los vídeos que haces tú”, detalla Julen. “Si acepto un encargo que no va con mi filosofía o mi manera de ser, no tiene mucho sentido, no saldríamos ni la marca ni yo beneficiados”.

Una relación de amistad

Las marcas ven en los influencers una manera de llegar a un público mucho más digital y que se encuentra fuera de la televisión. “Con nuestros seguidores creamos una relación de amistad aunque nosotros no conozcamos a todos los que nos siguen, se sienten como si fuésemos amigos suyos, y esto raramente se produce entre una marca y sus consumidores”, comenta Omai. “Las empresas se están dando cuenta de esto a la hora de vender los productos”.

“Hay muchas marcas con las que no colaboraría jamás porque no se ajustan a los valores ni creo que sean adecuadas para mi público”, comenta Belena. “Ser influencer es también tener la responsabilidad de comunicar mensajes que llegan a un público bastante extenso, el cual sé que se tomará mi opinión como referente, por lo tanto no consiste sólo en subir una foto o un vídeo y olvidarme”. “Debo ser consecuente con todos y cada uno de mis actos para no defraudar a mi audiencia ni a mi misma”, concluye.

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