Seis de las marcas que fabrican los dos grupos que tratan de fusionarse.

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Perro sí come perro (a veces)

El fabricante de Budweiser se lanza a la compra del grupo de Foster's para crear un gigante cervecero capaz de hacerse con la mismísima Coca-Cola

21 septiembre, 2015 20:34

Si los bancos de negocios que preparan el préstamo --46.000 millones de euros-- que financiaría la operación se ponen de acuerdo, la compra de la cervecera SABMiller PLC (Foster’s, Gambrinus, Aguila) por su rival Anheuser-Busch InBev (Budweiser, Corona, Stella Artois) dará paso a una auténtica revolución en la industria de las bebidas, con y sin alcohol, y al resto del sector de la alimentación mundial.

Eso sería así porque la operación daría lugar a una nueva multinacional con una capitalización bursátil de más de 245.000 millones. Ese gigante, según los analistas, pondría a Coca-Cola o a PepsiCo en su punto de mira, y eliminaría la barrera que ha existido hasta ahora entre el negocio de las bebidas con alcohol y el de las sin alcohol.

Socios de gran potencia

AB InBev cuenta con el respaldo de la firma de capital privado 3G Capital, conocida por ser implacable en su objetivo de reducir excesos corporativos.

Esta operación constituiría otro peldaño monumental en la consolidación del sector tras la fusión en julio de Kraft Foods Group Inc y el fabricante de ketchup H.J. Heinz Co, respaldados por Berkshire Hathaway Inc de Warren Buffett y 3G.

Mientras Coca-Cola, con una capitalización bursátil de 152.000 millones, es demasiado grande para que la adquiera AB InBev, la integración de AB InBev y SABMiller podría estar bien posicionada para hacerse con Coca-Cola en tres o cuatro años, según los cálculos de los expertos..

Soñar en grande

"Debido a que las empresas están creciendo en tamaño, con esta adquisición en potencia, tienen permiso para soñar a lo grande aún más", dice Ali Dibadj, analista de Sanford Bernstein.

En una nota a sus clientes, Dibadj también señaló que la empresa resultante tendría músculo para comprar el negocio de bebidas de Pepsi, y Kraft-Heinz potencialmente podría adquirir su negocio de aperitivos Frito-Lay.

Mercados removidos

Tales posibilidades podrían presionar aún más a los mercados de las bebidas sin alcohol, que ya afrontan dificultades por la caída de la demanda para las bebidas tradicionales sin alcohol, para reducir costes y aumentar las ventas, o eventualmente arriesgarse a una adquisición.

Coca-Cola y Pepsi declinaron hacer comentarios. "Si finalmente el acuerdo cervecero fuera un éxito, el ritmo de consolidación que simboliza en toda la industria podría presionar a Coca-Cola y PepsiCo a acelerar su orientación para mejorar la facturación y la productividad del punto de venta ", dijo el analista de UBS Stephen Powers en una nota a clientes.