El internet que viaja por mar

El cable submarino Marea que unirá el Sur de Europa con Estados Unidos sale desde el País Vasco

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Entramado de cables submarinos que acercan el internet por mar / Telegeography
19.06.2017 00:00 h.

El cable submarino Marea, que unirá el Sur de Europa y Estados Unidos, comenzó el martes pasado su amarre en Sopela (Vizcaya). La operación se prolongará durante varios días, pero su entrada en servicio ya ha sido calificada como un "hito" por las empresas participantes en este proyecto. Permitirá transmitir 4.000 DVD convencionales en un segundo.

Marea es fruto del acuerdo entre Facebook y Microsoft para desplegar un nuevo cable submarino de fibra óptica de última generación, que comunicará España y Estados Unidos este año Está gestionado y operado por la nueva filial de infraestructuras de Telefónica, Telxius.

Cables submarinos en Europa y el Mediterráneo / Telegeography

Cables submarinos en Europa y el Mediterráneo / Telegeography

Este cable submarino de 6.600 kilómetros de longitud será el primero que conecte Estados Unidos, a través del nudo de conectividad del Norte de Virginia, con el Sur de Europa. En concreto, unirá Virginia Beach con Sopela, para luego alcanzar Oriente Próximo, ÁfricaAsia y Latinoamérica interconectado con otros sistemas de cable.

¿Cuántos cables?

TeleGrography lista 321 cables submarinos. Algunos cruzan océanos y otros siguen las costas de los continentes. Pero lo sorprendente es que el 99% de los datos internacionales se transmite bajo el mar.

Conectar el mundo a través de cables submarinos no es nada nuevo. De hecho, en 1854 comenzó la instalación del primer cable telegráfico transatlántico, que unió Terranova (Canadá) e Irlanda. El primer mensaje enviado, de 509 letras, tardó 17 horas y 40 minutos.

Cables marinos que unen Asia con Estados Unidos / Telegeography

Cables marinos que unen Asia con Estados Unidos / Telegeography

“Los cables submarinos, de todo tipo, se han utilizado durante más de 150 años”, comenta el presidente de la Asociación Europea de Cables Submarinos, Peter Jamieson. “Una gran cantidad de pruebas demuestra que la instalación de cables submarinos tiene un efecto temporal mínimo sobre una pequeña área, que se recupera rápidamente”. Añade: “Una vez instalados, los cables son benignos para el entorno”.

Espionaje

Durante la Guerra Fría, la URSS transmitió mensajes codificados entre sus bases navales conectadas por un cable submarino ubicado en aguas soviéticas cargadas de sensores. A pesar de las medidas preventivas, un submarino americano encontró el cable e instaló una escucha telefónica para grabar las transmisiones. Fue la operación llamada Ivy Bells. Hoy, el uso de cables submarinos es un procedimiento operativo estándar para las agencias de espionaje.

Cables submarinos vs. satélites

Los satélites parecen reflejar una comunicación mucho más moderna que los cables submarinos. Sin embargo, con la aparición de la fibra óptica empezó a ganar terreno el cableado. Las nuevas tecnologías de cables permitían transmitir grandes cantidades de datos con una latencia muy baja.

El cable se muestra como la solución más interesante frente a las condiciones adversas de clima. Mientras el satélite puede verse alterado por un tifón, o incluso por la lluvia, los cables submarinos, al estar bajo el agua, presentan más fiabilidad y confianza.

“Comparado con la transmisión por satélite, los cables submarinos de fibra óptica son superiores, son capaces de transportar enormes anchos de banda”, comenta. De hecho, “internet y las comunicaciones globales simplemente no funcionarían sin ellos”, subraya. 

¿Y si se estropean?

La instalación de cables es compleja precisamente por su profundidad, dado que también en el fondo marino hay montañas. Por ello, se requiere una exploración previa para decidir la ruta, con tecnología muy sofisticada.

Un barco arrastra una línea con boyas indicando la ruta del cable submarino / EFE

Un barco arrastra una línea con boyas indicando la ruta del cable submarino / EFE

El punto más profundo en el que se ha instalado un cable de este tipo es en la Fosa de Japón, a 8.000 metros. Como el Everest, pero en el océano. 

“Cuando los cables se estropean se reparan por buques especializados en reparación de cables”, destaca Jamieson. “Hay una flota mundial de este tipo de buques”. “La mayoría de los cables se reparan en cuestión de días. Suelen tener una vida útil de 25 años, normalmente operan más allá de este límite”, concluye. 

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