Los registradores de la propiedad de Cataluña han lanzado una campaña para explicar su trabajo a la ciudadanía / CG

Los registradores de la propiedad de Cataluña han lanzado una campaña para explicar su trabajo a la ciudadanía / CG

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Campaña ciudadana de los Registradores expulsados de la hacienda catalana

Este colectivo profesional reivindica su papel en la lucha contra el fraude y los 3.300M€ recaudados en Cataluña en los cuatro últimos años

27 octubre, 2016 18:18

Señores grises que ganan mucho dinero. Esa es la imagen que muchos ciudadanos tienen de los Registradores de la Propiedad. “¿Grises? Lo que hay son muchas mujeres brillantes en esta profesión. Y sobre el sueldo, cobramos lo que estipula el Gobierno. Hemos vivido época mejores”, explica a Crónica Global el decano del Colegio de Registradores de Cataluña, Luis Suárez.

Los Registradores de la Propiedad, Mercantiles y de Bienes Muebles de Cataluña han puesto en marcha una campaña con la finalidad de dar a conocer su labor de servicio público. No es anecdótico que esta iniciativa se haya iniciado en esta comunidad autónoma, pues ha sido la hacienda catalana la que ha decidido no renovar el convenio que, desde hace 40 años, mantenía con los registradores para gestionar tributos a través de una red de 55 oficinas.

Campaña y política

Suárez se muestra muy cauto a la hora de relacionar esta campaña, titulada “10 cosas que no sabían sobre los Registradores de la Propiedad”, con sus problemas con la Generalitat. Más que cauto, hermético. “Posiblemente sea culpa nuestra que los ciudadanos no conozcan nuestro trabajo y era necesario explicar que además de la labor registral, realizamos un importante control de las administraciones, así como de los contratos bancarios e inmobiliarios. Hay muchas novedades normativas sobre hipotecas abusivas o desahucios. Somos la primera trinchera antes de ir al juzgado”. Y actores en los procesos por ocupación. “No entramos a valorar la filosofía okupa, pero obviamente estamos al lado del propietario”, dice.

Este colectivo defiende la seguridad jurídica que proporciona su actividad. “Dos premios nobeles de Economía han coincidido en que el registro de las pequeñas propiedades rurales en países del tercer mundo contribuyen a disminuir la pobreza”, explica Suárez. “Hace unos días, un amigo hotelero me recordaba cómo se quejaba cuando le pedía un montón de documentos a la hora de hacer una operación. ‘Cuánto desearía que en países como Egipto o México existiera un registro como el español’, me confesaba”, añade.

Asesoramiento gratuito

Entre las tareas de los registradores figura el asesoramiento gratuito a la hora de realizar la declaración de la renta, con un total de 500.000 declaraciones en los cinco últimos años, así como en todo el proceso de compra de la vivienda y en el pago de impuestos. Otra de sus labores se centra en la aplicación de mecanismos en la lucha contra el fraude fiscal.

Asimismo, son los encargados de la recaudación de los Impuestos de Sucesiones y Donaciones y de transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados --transferidos-- que realizan las oficinas liquidadoras y que superan los 3.300 millones de euros en los cuatro últimos años. Pero esa actividad peligra, porque la hacienda catalana quiere prescindir de estos profesionales.